Muestreo de relaves en Tambillos: nuestra campaña en SOMINOR
En junio de 2026 el equipo de Relave Circular realizó su campaña de muestreo de relaves en el depósito de Sociedad Contractual Minera Tambillos (SOMINOR), en el sector Tambillos de la comuna de Coquimbo. De esa jornada en terreno proviene el material sobre el que descansa la caracterización del proyecto, y con ella, la posibilidad de transformar un residuo minero en prefabricados de hormigón para espacios públicos de la Región de Coquimbo.
Un depósito en operación y una empresa colaboradora
El depósito de Tambillos no es un pasivo abandonado: pertenece a una planta que se encuentra en operación, y SOMINOR, lejos de limitarse a autorizar el ingreso, facilitó la toma de muestras y comprometió el acceso al relave para cuando el proyecto entre en su fase de fabricación. Esta colaboración tiene un alcance que excede la campaña misma, en cuanto asegura que el material muestreado sea el mismo que, más adelante, se incorporará a las mezclas cementicias; si la fuente cambiara entre la caracterización y la producción, los resultados de la primera perderían buena parte de su validez para la segunda.
Cómo se diseñó el muestreo de relaves
Un depósito de relaves no es un material homogéneo. Se forma por capas sucesivas a lo largo de años de operación, de modo que su composición puede variar según el sector, la profundidad y la etapa de la planta en que cada fracción fue depositada. Si esto es así, una muestra tomada en un único punto describe ese punto y no el depósito; de donde se sigue la necesidad de una cobertura espacial que capture esa variabilidad.
Por esta razón la campaña siguió un esquema sistemático y georreferenciado de once puntos de muestreo, rotulados de la A a la K y distribuidos sobre la superficie del depósito, cuya posición se registró en terreno para permitir su trazabilidad y su eventual repetición en campañas posteriores.
Por qué la toma de muestras condiciona todo el proyecto
Ningún análisis posterior puede corregir una muestra que no representa al depósito: la precisión de un resultado de laboratorio se refiere a la muestra tal como llega, no al material del que se extrajo. De ello se sigue que la representatividad se gana o se pierde en terreno, y que el diseño del muestreo es la primera decisión técnica del proyecto, no un trámite previo a ella.
Ahora bien, en el caso de Tambillos esa exigencia es especialmente concreta. La caracterización granulométrica previa ya había mostrado que el relave tiene un diámetro mediano cercano a 70 µm, por lo que su lugar en el hormigón no es el de un árido fino sino el de un material cementicio suplementario o filler, reorientación que explicamos en este artículo. Un material que se incorpora a la fracción más fina de la mezcla interactúa directamente con el cemento, y cualquier variación de su composición se traslada a la resistencia y a la estabilidad del producto. Por tanto, conocer cómo varía el relave dentro del depósito es condición para diseñar mezclas que funcionen con el material real y no con un promedio que no existe en ningún punto.
Próximos pasos
El material obtenido en esta campaña alimenta la caracterización del relave, a partir de la cual se diseñarán las primeras mezclas y se fabricarán los prototipos de pastelones que deberán acreditar resistencia, durabilidad e inertización antes de llegar a una plaza comunitaria. Iremos publicando esos avances en este sitio.
Agradecemos a Sociedad Contractual Minera Tambillos su disposición y su apoyo en terreno, sin los cuales esta etapa no habría sido posible.
Relave Circular es el proyecto «Valorización de Relaves Abandonados en Coquimbo», financiado por el Gobierno Regional de Coquimbo y ejecutado por la Universidad Central de Chile, sede Coquimbo.